En Wingspan los jugadores se convierten en unos apasionados de las aves (investigadores, observadores de aves, ornitólogos o coleccionistas) que intentan descubrir y atraer a las más interesantes especies a sus aviarios. Cada ave es un nuevo engranaje en las potentes cadenas de acciones que podrán llevar a cabo en los 3 hábitats del juego. Y es que más allá de su inusual tema, Wingspan es un título que funciona como un reloj.
A lo largo de la partida, los jugadores encadenarán diferentes acciones para ganar puntos. Lanzarán los dados por una torre que simula un comedero de pájaros para ganar recursos; atraerán aves únicas a uno de sus tres hábitats o llenarán nidos con huevos usando miniaturas jaspeadas en diversos colores. Cada uno de los más de 200 pájaros que forman la baraja son únicos y tienen habilidades o características diferentes (como los recursos que consumen, los nidos que forman o su capacidad para poner huevos) que serán clave para obtener más o menos puntos.